martes, 18 de octubre de 2022

Hablemos de: Las enfermedades raras y la falta de altruismo de las instituciones.


Las enfermedades raras (E.R) o poco frecuentes son aquellas que tienen una baja prevalencia en la población. Para que una enfermedad sea considerada rara, sólo puede afectar a un número limitado de personas, concretamente a 5 de cada 10.000 habitantes. 

Según FEDER son muchas las personas que conviven con una enfermedad poco frecuente en el mundo , de acuerdo con el último estudio, se pudo confirmar que son más de 300 millones y en España más de 3 millones de personas que sufren una E.R.


Debido a estos factores, dichas enfermedades tienen una escasa investigación clínica y experimental, quedando totalmente alejadas o aisladas del interés del mercado y de las políticas de la salud pública. Además, otro hándicap que dificulta la investigación y la puesta en marcha de medicamentos es la falta de conocimientos especializados sobre estas, desembocando así en demoras con el diagnóstico o diagnósticos erróneos, retrasando un seguimiento de la enfermedad que ayude a mejorar la calidad de vida de las personas que la sufren. 


En ciertos casos, tras diversas investigaciones, se consigue desarrollar medicamentos eficaces, los cuales mejoran o paralizan, en cierta manera, la enfermedad, pero el problema es que estos tratamientos tienen un elevado coste económico y a las personas que los reciben se los retiran por diferentes causas o mejor dicho excusas. 


Las enfermedades lisosomales o también denominadas enfermedades de depósito lisosomal, entran dentro de la categoría de enfermedades raras. Tienen una amplia tipología, ya que existen más de 70 tipos de enfermedades por depósito lisosomal. Dichas enfermedades son graves, incapacitantes y degenerativas, donde un diagnóstico precoz y la administración de un tratamiento o seguimiento es clave para mantener y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas. 


Este es el caso de una mujer de 19 años, la cual sufre una enfermedad lisosomal, concretamente Mucopolisacaridosis IV-A o también denominada Síndrome de Morquio, enfermedad para la que existe medicación. Tras años de lucha J.E.B consiguió la administración del medicamento, ésta residía en Barcelona y para recibirlo debía viajar cada semana a Londres, lo que suponía un esfuerzo físico y un gran coste económico. Pasado un tiempo, J.E.B logró que le suministrarán el medicamento en un hospital de Barcelona, pero desgraciadamente sufrió una lesión medular, excusa perfecta para que los médicos decidieran retirarle la medicación, alegando que tras la lesión, ésta no tenía la suficiente calidad de vida y que sería prácticamente imposible recuperar la capacidad y movilidad del remo izquierdo. J.E.B consiguió recuperarse, alcanzando totalmente la capacidad y movilidad del remo afectado y a día de hoy continúa luchando para la reanudación del tratamiento.


Es hora de que sanidad comience a contemplar la importancia de la investigación, desarrollo y administración de tratamientos, a pesar de su coste económico, de aquellas enfermedades raras que aunque tienen un escaso número de afectación, en España existen más de 3 millones de personas que sufren algún tipo de E.R. 


Un diagnóstico precoz y una mejora del conocimiento de las enfermedades poco frecuentes en diversos ámbitos, mejoraría la situación y la calidad de vida de aquellas personas que tienen que luchar día a día contra un enfermedad que la mayoría de la población desconoce y que son poco interesantes por diversos factores para la salud pública. 


Puedes apoyar a J.E.B a través de https://www.osoigo.com/es/judit-estanyol-soy-judit-y-estoy-diagnosticada-con-mps-por-que-nos-ponen-obstaculos-para-tener-un-tratamiento-adecuado.html


miércoles, 5 de octubre de 2022

¿Discapacidad "Invisible" o Negacionismo?





En la actualidad, asociamos inconscientemente sin mostrar un ápice de duda el término de la discapacidad o diversidad funcional a personas con enfermedades físicas o problemáticas que son visibles a simple vista, con esto me refiero por ejemplo que todo aquel que necesite o utilice una ayuda técnica (silla de ruedas, bastón, muletas, etc) son personas que evidentemente sufren algún tipo de diversidad funcional. 


Sin embargo, también existen innumerables discapacidades "no visibles", las cuales no son evidentes a simple vista y esto supone un mayor riesgo de exclusión social y discriminación. 


Algunas de ellas son:


  • Discapacidad Auditiva

  • Esclerosis Múltiple

  • Condición del Espectro Autista

  • Trastornos de Salud Mental


Como he dicho anteriormente, este tipo de discapacidades aumentan el riesgo de exclusión, discriminación e invisibilización en todos los sentidos, lo que supone una lucha incansable sobre su propia condición y los prejuicios, estereotipos, poca consideración, falta de empatía del resto. Todo ello desemboca en un impasse que suscita que las personas que sufren algún tipo de diversidad funcional invisible tengan que justificar de manera reiterada su condición.


Es hora de que todas y todos pongamos un poquito de nuestra parte y nos empecemos a interesar y dar reconocimiento a aquellos temas que necesitan de nuestra participación para poder eliminar barreras y lograr una mayor libertad y autonomía de las personas con diversidad funcional, visible o no visible. 


martes, 30 de agosto de 2022

Transporte público: ¿Accesibilidad o hermetismo?


Las personas con diversidad funcional somos el principal colectivo que padecemos las barreras de los transportes públicos. La mayoría de las personas que sufrimos algún tipo de discapacidad, sea cual sea, utilizamos este tipo de transportes para realizar nuestros desplazamientos, por lo que si existe cualquier tipo de barrera o impedimento con ellos, esto acabaría provocándonos un aumento del riesgo de exclusión social y vulnerabilidad de nuestra independencia en cuanto a la movilidad geográfica, un derecho fundamental para todas las personas.

En España se han hecho grandes avances en accesibilidad y diseño universal, para erradicar de una vez por todas las barreras de la vida cotidiana, promoviendo así entornos, productos y servicios accesibles que nos beneficien a todas y todos, pero sin duda aún queda mucho recorrido para garantizar una inclusión y accesibilidad efectiva.

Muchas de las empresas de transporte público aún mantienen normas que suscitan la exclusión y la falta de accesibilidad de las personas con discapacidad, como por ejemplo la adquisición anticipada de los billetes de autobús para aquellas usuarias y usuarios que se encuentren en silla de ruedas, pero aquí no termina el problema, además de adquirir por adelantado los billetes, también es necesario y obligatorio el aviso del viaje a la compañía a través de números de teléfonos de cobro o email. Reflexionando sobre algunas de estas normas me pregunto ¿y si surge un plan inesperado, imprevisto o problema?, ¿qué se debe hacer?, ¿a quién recurres? Todos los caminos me llevan a la vulneración y violación de nuestros derechos, ya que deberíamos pedir un favor a alguien conocido con vehículo propio o bien gastarnos un dinero extra en otro tipo de transportes con un precio más
elevado.

Otros problemas que he encontrado en este tipo de transporte es la falta de conocimiento de anclaje de sillas de ruedas en el vehículo o la simple utilización de las plataformas elevadoras, donde en muchas ocasiones, debido a la frustración y falta de empatía del conductor/a nos culpabilizamos y pensamos que el problema somos nosotras/os y nuestra condición, cuando en realidad se debería de prestar más atención a la formación del uso de dicha maquinaria o el simple anclaje de la silla de ruedas.
Hasta ahora, solo hemos hablado de los problemas que podemos encontrar en un autobús, pero hay otros transportes públicos, como por ejemplo el avión, el tren, los autobuses urbanos, etc. La mayoría de estos poseen muchas barreras, algunas de ellas son pasillos estrechos, espacios insuficientes, escaleras, desniveles, entre otras. 

Desde mi experiencia, como habéis podido comprobar, he puesto hincapié en la falta de accesibilidad en autobuses, ya que es el medio de transporte que utilizo con más frecuencia, pero sin duda, aún con los grandes avances en accesibilidad y diseño universal, las personas con diversidad funcional nos sumergimos en graves problemas de accesibilidad, los cuales vulneran y pisotean nuestros derechos diariamente.

miércoles, 27 de julio de 2022

Vacaciones: Expectativa VS Realidad




¿Te has parado a pensar lo complicado que es reservar unas vacaciones para alguien con diversidad funcional? 


Algunas de las preguntas que nos planteamos son:


  • ¿El hotel será accesible?

  • ¿La habitación será lo suficientemente espaciosa?

  • ¿El baño o aseo estará adaptado?

  • ¿La playa tendrá acceso adaptado para  personas con diversidad funcional?

  • ¿Aceptarán mascotas?


Estas son algunas de las dudas que nos surgen a las personas con diversidad funcional para poder reservar unas simples vacaciones. En muchas ocasiones, resulta un quebradero de cabeza, ya que son pocos los hoteles que se encuentran adaptados, incluso los que se encuentran accesibles tienen precios desorbitados, porque categorizan las habitaciones adaptadas como superiores o por el simple hecho de garantizar el acceso, construyen entradas con rampas con pendientes imposibles de subir. Otras de las muchas cuestiones que afloran a la hora de reservar las vacaciones es si el destino tendrá zonas de playa con acceso adaptado, donde cabe destacar que muchos de ellos son temporales, es decir, que el acceso para personas con diversidad funcional funcionan los meses con más carga turística. 


Una silla de ruedas, un par de muletas o la necesidad de un perro guía no tienen porque convertirse en barreras. España, lenta pero sin pausa promueve cada vez más propuestas para mejorar la accesibilidad en las infraestructuras y los servicios relacionados con el turismo, para así poder responder las necesidades de las personas con diversidad funcional, pero desgraciadamente, a día de hoy  se pueden encontrar muchas barreras para disfrutar de las vacaciones. 


Otro factor que perjudica gravemente la elección de la reserva de nuestro destino turístico es el desconocimiento o falta de información sobre la accesibilidad de dichos lugares. En un último intento, las personas con diversidad funcional recurrimos a las agencias de viajes para buscar respuestas a nuestras preguntas y que puedan así darnos una seguridad y confianza con el lugar elegido, pero aún así muchas de las preguntas planteadas se quedan sin respuesta y finalmente eliges con una seguridad incierta el destino de tus próximas vacaciones. 


Yo, como muchas otras personas con diversidad funcional, hemos intentado encontrar alguna herramienta que pueda ayudarnos a elegir un destino turístico que cumpla nuestras expectativas y que la experiencia realmente sea completa y satisfactoria en todos los factores, es decir, que cumpla con una oferta de ocio, cultura, gastronomía y estancia con una accesibilidad universal efectiva. Sin duda las hay, pero estoy segura de que no todos las conocen, estas son “Spain is accesible” y “Tur4all”. 


La primera herramienta mencionada, fue impulsada en 2016 por las Instituciones Españolas y la Red Española de Turismo Accesible, esta ofrece una guía realista, completa y con garantías de lugares o actividades totalmente adaptadas según las necesidades de cada persona. Por otro lado, “Tur4all” es una plataforma que facilita información sobre la accesibilidad de las diferentes infraestructuras y servicios de diferentes puntos de interés turístico. 


Espero con deseo que más pronto que tarde, estos destinos turísticos promuevan ofertas y propuestas realmente accesibles y que mejoren su información sobre accesibilidad, que los hoteles dejen de lado la conveniencia y piensen más en los derechos de las personas con diversidad funcional y que sin duda todas y todos podamos disfrutar de unas vacaciones universalmente accesibles.


jueves, 30 de junio de 2022

HABLEMOS DE ACCESIBILIDAD

 





¿Escaleras?

¿Ausencia de bancos en la calle?

¿Cubos de basura en mitad de la acera?

¿Carencia de rampas?


😉Seguro que en alguna ocasión te has encontrado con alguna de estas problemáticas. ¿Verdad?


📌Vivimos en una sociedad en la que reina la desigualdad en todos los ámbitos sociales, en la que triunfa la homogeneidad sobre la diversidad, el individualismo sobre la pluralidad. Las personas con diversidad funcional nos enfrentamos diariamente a todo tipo de barreras pero las más “visibles” son las arquitectónicas. 


👉Todas las personas nos enfrentamos a dificultades de acceso en algún momento de nuestras vidas. Sin embargo, para las personas con diversidad funcional las barreras suelen ser más frecuentes y de mayor impacto. 


Aunque actualmente se han realizado adaptaciones en varios organismos públicos, todavía queda mucho por hacer. Es muy complicado tener una vida “normal” si no podemos realizar las actividades de la vida cotidiana a consecuencia de las barreras que nos encontramos continuamente. Por ello, debemos establecer como un problema relevante de salud pública la necesidad de acabar con las barreras arquitectónicas.


💙La integración social, rehabilitación física, ayudas económicas…, no son suficientes ya que son acciones paliativas. Por eso, es necesaria la accesibilidad de las ciudades, solo así conseguiremos que todas las personas puedan vivir con absoluta independencia. No solo las personas con dificultades físicas nos enfrentamos a estas problemáticas, ya que un amplio sector de la población puede encontrarse con impedimentos de acceso y desplazamiento por diferentes motivos.


👍Para poder mejorar la calidad de vida de las personas con diversidad funcional, necesitamos actuaciones realmente efectivas que ayuden a mejorar la accesibilidad y puedan erradicar todas aquellas barreras en la edificación, espacios urbanos, transporte y comunicación, solo así  se conseguirá una autonomía real de las personas con diversidad funcional. Es fundamental que denunciemos todo aquello que nos impide realizar una vida ordinaria y que sigamos avanzando para conseguir una sociedad inclusiva y accesible, la cual favorezca la igualdad de oportunidades de todas y todos. 



miércoles, 1 de junio de 2022

⚡Mujer y diversidad funcional: Doble discriminación⚡



                                            




👉Las mujeres sufrimos una constante discriminación en todos los ámbitos, solo por el mero hecho de serlo, esta situación se agraba cuando se suma otro factor como la diversidad funcional. 



En España, actualmente se estima que un 60% de las personas con diversidad funcional somos mujeres. En los últimos años, el avance de los derechos de las personas con discapacidad ha sido importante, pero la brecha entre mujeres y hombres se ha ampliado. Las mujeres con diversidad funcional somos discriminadas en el ámbito familiar y en el educativo, con niveles de analfabetismo muy elevados. 


Nuestras posibilidades de acceso al empleo se restringen; el sistema sanitario tampoco responde a nuestras necesidades y la protección social que recibimos no excluye, a la mayoría, de la pobreza. Todas estas circunstancias impiden el desarrollo de formas de vida regulares y normalizadas.


💫La diversidad funcional no es un problema individual, sino un fenómeno socialmente construido. La discapacidad construye a la formación de identidad de cada persona que la sufre, sin embargo, podemos comprobar que la diversidad funcional no afecta del mismo modo al sexo femenino y masculino. 


Los prejuicios culturales apartan a las mujeres del espacio público y nos aíslan en exclusividad, en el espacio doméstico. Esto se debe a los estereotipos y roles existentes en nuestra sociedad con respecto a mujeres y hombres, lo que influye en nuestra representación mental y simbólica. Un claro ejemplo de ello, es que la mujer con diversidad funcional no se ajusta a los roles de “madre”, “esposa” y “cuidadora”. Todo esto se debe a que se supone que la mujer con discapacidad no puede cumplir la función social y familiar de estos roles debido a su “incapacidad” por el cuidado y gestión del hogar, ya que se nos considera personas enfermas y necesitadas de cuidados. Por lo que, nuestro papel como mujer cuidadora se olvida y pasamos a ser directamente una persona que necesita cuidados. 


Las mujeres con diversidad funcional, somos invisibles en casi todas las áreas de nuestra vida. Principalmente, la invisibilidad social, es uno de los factores que nos imposibilita participar de forma activa en la comunidad, hacer actividades de la vida cotidiana, etc. Nos enfrentamos a diario a dichas situaciones, que se reflejan en tasas mayores de desempleo, salarios inferiores, mayores carencias educativas, mayor riesgo de sufrir situaciones de violencia y todo tipo de abusos.  

👉Por todo ello, las mujeres con diversidad funcional nos enfrentamos a situaciones que están fuera de nuestro control como pueden ser prejuicios, ideas preconcebidas y estereotipos con mayor dureza que los hombres, esto se generaliza en todos los ámbitos, que distorsionan nuestra imagen social, merman nuestra capacidad de participar y contribuir a la sociedad en la que vivimos e impide que se nos trate de forma normalizada. 


Además, no podemos olvidarnos de que dentro del grupo de mujeres con diversidad funcional existen una serie de sectores especialmente vulnerables, puesto que cuentan con un conjunto de variables que multiplican su discriminación: niñas, mujeres severamente afectadas, mujeres que no pueden representarse a sí mismas, residentes en ámbitos rurales, inmigrantes, etc. 


En definitiva, la integración social y laboral de las mujeres con diversidad funcional es un elemento imprescindible para desarrollarnos en una sociedad diversa e inclusiva. Para lograr nuestra normalización en todos los ámbitos, es necesario dejar atrás los prejuicios y estereotipos que pongan en duda que una mujer con discapacidad no tiene las habilidades necesarias para trabajar o llevar a cabo una vida normalizada.




viernes, 29 de abril de 2022

🤔 Libre elección sanitaria ¿Capricho o necesidad?






Desde Igual-DAD queremos defender el derecho a una libre elección sanitaria. Este es un tema que pasa desapercibido, pero que muchas personas sufren las consecuencias de que la sanidad de España esté dividida por comunidades, entre esas personas me encuentro yo. A continuación os pondré en contexto.


📌Mi nombre es Mari y padezco una enfermedad rara, denominada Mucopolisacaridosis, vivo en Ciudad Real y en el Hospital General Universitario de dicha provincia no hay especialistas que puedan tratar la patología mencionada anteriormente. Por decisión del servicio de traumatología del HGUCR cuando yo tenía 11 años, tramitaron mi traslado al Hospital Niño Jesús de Madrid, ya que este contaba con un servicio de traumatología, entre otros, más especializados en patologías y enfermedades raras, debido a que el hospital es infanto-juvenil, en el año 2019 por mi mayoría de edad, tuvieron que poner fin a mi seguimiento. A pesar de todo, los traumatólogos que me seguían allí, hicieron todo lo posible para que yo siguiera en la comunidad de Madrid, ya que mi patología así lo requería, pero debido a la privatizaciones sanitarias que estaba sufriendo y que sigue sufriendo en la actualidad dicha comunidad, no pudieron derivarme al  Hospital La Princesa, ya que como era de otra comunidad autónoma y mayor de edad mi seguimiento debía pasar al hospital de la comunidad a la que pertenecía. 


Después de varios meses de seguimiento, si se puede llamar así, en el Hospital General de Ciudad Real conseguí que me derivaran al Hospital la Paz. En mi primera consulta con el servicio de traumatología de este hospital, todo fue de mal en peor. El traumatólogo asignado a mi caso no me revisaba, estaba completamente perdido, no sabía qué intervenciones me habían realizado en el Hospital Niño Jesús, incluso me llegó a preguntar que sí yo sabía en qué consistían. En resumen, recorría 189 km para 5 minutos de consulta. 


👉🏽En Junio de 2021, un día cualquiera comencé a notar un dolor intenso en el pie. Yo sabía que este dolor no se asemejaba a los que yo sentía con mi enfermedad, pero pensé que tenía que darle tiempo, que debía esperar unos días para que el dolor desapareciera pero no fue así. Un mes más tarde decidí ir al médico, ya que la situación era insostenible, el dolor seguía y no me había dado tregua. El médico vio oportuno realizarme una radiografía, en esta me dijeron que no tenía nada, que simplemente se podría tratar de un esguince, que debía mantener el pie en reposo durante una semana y para el dolor me debía de tomar un antiinflamatorio. Una semana más tarde, el dolor continuaba con la misma intensidad y volví a solicitar cita con el médico de cabecera. Una vez allí, este insistió que era un esguince, pero accedió a que me trataran por un tiempo en el servicio de fisioterapia. 


Dos meses más tarde, a finales de Agosto, la fisioterapeuta decidió darme de alta, ya que no sentía ninguna mejoría y el dolor cada vez era peor. Esta me aconsejó que adelantara mi cita prevista con el traumatólogo del Hospital la Paz de Madrid, para que estos tomaran otro tipo de medidas y así lo hice, adelanté la cita todo lo que fue posible. Cuando el día de la cita llegó, este preguntó por qué había decidido adelantar la cita, comencé a explicar todo lo sucedido con el pie y el traumatólogo se dignó a leer cada uno de los informes que realizaron la fisioterapeuta y el médico de cabecera. Sin más, sin revisarme, sin valorar el pie, me dijo que no le diera importancia, que algunos esguinces son muy “latosos”, que siguiera con el tratamiento que me habían pautado y que en las próximas semanas tendría que notar mejoría. 


🗓️Pasó el tiempo y yo me resigné, decidí esperar a la cita semestral con el traumatólogo del Hospital General de Ciudad Real. En consulta, me volví a quejar de la situación del pie y el traumatólogo observando todos los meses que habían pasado desde el primer diagnóstico, por fin cede y me facilita una cita para la realización de una resonancia. Tras tres meses de larga espera, me hacen la resonancia. Un mes más tarde voy a recoger los resultados y no me sorprenden, el diagnóstico es necrosis en el astrágalo. El traumatólogo comienza a explicarme que está en un estado avanzado y que la única solución que había era someterme a una cirugía. 


Desde un principio, yo sabía que no quería que la cirugía fuese en el HGUCR, ya que ellos mismos, cuando era pequeña debido a la patología que presentaba, decidieron que la mejor solución era derivarme a Madrid y que las intervenciones que me tuvieran que realizar fueran allí. Tras un tiempo, me desesperé ya que no encontraba ninguna solución, hasta que por fin, después de largos meses de espera contacté con FEDER y estos me dieron la solución a todos mis problemas, ya que me facilitaron el contacto con un entidad sin ánimo de lucro especializada en mi enfermedad. 


Sin perder tiempo, contacté con MPS, como anteriormente he dicho, esta es una entidad sin ánimo de lucro que trabaja para dar a conocer las enfermedades Lisosomales como la Mucopolisacaridosis, la Enfermedad de Fabry y la enfermedad de Gaucher, entre otras. Desde el primer momento, recibí un trato inmejorable y gracias a ellos, conseguí encontrar a una doctora experta en mi patología. MPS comenzó a tramitar todo lo necesario y consiguieron derivarme al Hospital 12 de Octubre de Madrid. Finalmente, comencé a ver la luz al final del túnel, parecía que las cosas se iban solucionando poco a poco y que por fin podría volver a llevar una vida con normalidad, ya que desde que me diagnosticaron necrosis en el astrágalo, el traumatólogo me recomendó no caminar o apoyar el pie y en el caso de hacerlo, que lo hiciera lo menos posible para evitar la afectación al resto de articulaciones. Debido a esto, se está produciendo la pérdida de masa muscular y movilidad, algo que agrava considerablemente mi enfermedad. Una semana antes de la cita con la especialista del Hospital 12 de Octubre, recibo una llamada del Hospital General de Ciudad Real, donde estos me hacen llegar que no tenían los trámites necesarios y por ello no podría ir a mi cita concertada en el Hospital 12 de Octubre de Madrid. Ese mismo día, decido acudir al HGUCR para poder entregar todos los informes necesarios, incluso un escrito de MPS donde mencionan que debido a la gravedad de mi patología era necesario mis traslado al Hospital 12 de Octubre de Madrid, ya que era el lugar más cercano a mi comunidad autónoma y eran donde se encontraban los especialistas en Mucopolisacaridosis.  


⚡Después de hacer entrega de los informes, escritos y realizar todo lo necesario, dejó la orden de asistencia realizada para el futuro traslado al Hospital 12 de Octubre de Madrid. Al día siguiente, vuelvo a recibir una llamada de traslados del HGUCR y me informan que la petición de orden de asistencia no se ha podido efectuar, que si quería volver a realizarla y que esta pudiera ser aceptada, debía hablar con Atención al Usuario, para que estos pudieran darme una solución. En ese momento, desesperada, decidí llamar a la unidad de traslados, el trato fue horroroso, incluso me insinuaron que lo que estaba haciendo era un capricho, a lo que respondí que no era un capricho, que era necesidad y que el propio hospital, en varias ocasiones me reconoció que no contaban con personal especializado para mi enfermedad. A pesar de esto, la unidad de traslados siguió insistiendo que lo presentado no era suficiente, que para que la orden de asistencia fuera aceptada debía respetar los pasos que normalmente se siguen en la comunidad de Castilla La-Mancha y que yo, por cuenta propia había decidido ir al revés y saltármelos, que lo que necesitaban era un informe realizado del servicio de traumatología del HGUCR. 


Al día siguiente, después de todo lo sucedido, decidí presentarme personalmente en el Hospital General de Ciudad Real y me dirigí hacía Atención al Usuario. En esta unidad, vuelven a repetirme lo que desde la unidad de traslados me comunicaron y es que para que me pudieran tramitar y aprobar la orden de asistencia, el trámite debía de ser iniciado por algún servicio del HGUCR. Después de perder tiempo y volver a escuchar lo mismo, me presenté en citaciones para que me intentaran adelantar la cita con traumatología y que este pudiera realizar el informe, pero aquí también encuentro nada más que excusas y se negó en rotundo a adelantar la cita. Insistí nuevamente en que el dolor de pie era insoportable y que el diagnóstico no era bueno, pero a pesar de ello, no conseguí adelantarla. Ante las negativas del Hospital General de Ciudad Real, en un acto desesperado contacto con citaciones, pero esta vez de mi pueblo. Seguidamente de contarle toda la situación, deciden ayudarme y estos consiguen adelantar la cita, el problema viene cuando me dicen que sólo la pueden adelantar al día antes de la consulta en el Hospital 12 de Octubre de Madrid. Debido a la problemática, no me rindo e intento ponerme en contacto con el jefe de servicio de traumatología, pero sin suerte, solo consigo contactar con su secretaria. Una vez que le explico el caso a la secretaría del jefe de servicio, quedamos en que al día siguiente recibiría una llamada, que le iba a trasladar todo al traumatólogo jefe y que me daría una solución. Sentí poder solucionar el problema, pero una vez más me di de bruces con la realidad, al día siguiente esperé y esperé y al no recibir la respuesta, llamé y para mi sorpresa, la secretaría me comentó que llevaba dos días perdiendo el tiempo en mi caso, que no se podía hacer nada, la única solución era esperar a la cita del lunes. Además, está continuó diciendo que las cosas no se podían hacer así, que me había saltado todos los pasos a seguir, a lo que yo le respondí que los trámites fueron realizados por la Asociación MPS, debido a la gravedad de la situación, pero no sirvió de nada, volví a insistir, le pedí que por favor me ayudará, que era mi única salida, pero no sirvió de nada. 


👉🏽Finalmente, a día de hoy, no he conseguido que el Hospital General Universitario de Ciudad Real me tramite la orden de asistencia para poder acudir a la cita con la especialista en mi patología en el Hospital 12 de Octubre. Insistiendo en el dolor que me estaba causando, todas las personas que me atendieron no mostraron un ápice de empatía y eso que estamos hablando de personal sanitario, personas que trabajan con personas vulnerables, en situaciones extremadamente delicadas. Por ello, al comienzo de esta entrada, planteamos la libre elección sanitaria y sobre todo la lucha por una  sanidad de calidad, ya que en mi caso en una necrosis de astrágalo, pero si nos planteamos ¿Cuántas personas existen con una situación más grave y que estas desgraciadamente reciban el mismo trato? o ¿Cuántas personas habrán fallecido por el pasotismo o dejadez del personal sanitario?. Pero volviendo a mi caso, ¿Cuánto dolor me habría ahorrado yo, en este caso, si me hubieran facilitado las pruebas en su momento?


Hablemos de Gordofobia: "El rechazo y vejación hacia las personas gordas"

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